En las inmediaciones del establecimiento industrial, donde la rutina diaria suele estar marcada por el apuro del cambio de turnos, José Arenas, delegado de los trabajadores y trabajadoras de la firma Mirgor por la UOM, fundamentó la realización de una choripaneada solidaria como una estrategia para convocar tanto al personal saliente de la mañana como a quienes ingresaban por la tarde. El dirigente explicó que el objetivo central de la iniciativa fue visibilizar la problemática que atraviesan desde hace más de dos meses y propiciar un espacio de encuentro directo con los operarios, que habitualmente no disponen de tiempo para dialogar durante la jornada laboral.
Respecto al estado actual del reclamo y la postura de la representación sindical, el referente gremial detalló que dos de los cuatro delegados de Mirgor Automotriz continúan impedidos de ingresar al establecimiento. Al ser consultado sobre las expectativas frente a este escenario, sostuvo que están librando una lucha constante para recuperar sus puestos de trabajo y remarcó que “nosotros acá estamos peleándola; queremos volver, queremos ingresar, sabemos que la empresa no tiene ninguna razón, ningún motivo para dejarnos afuera”.
Despidos injustificados y un reclamo focalizado
Al referirse a la situación del resto de los afectados por las medidas de la patronal, el representante sindical visibilizó el caso particular de un operario desvinculado recientemente. El dirigente puntualizó que la empresa concretó 30 despidos en sus cuatro razones sociales a pesar de haber firmado un acuerdo previo. Sobre la permanencia de este trabajador en el reclamo, afirmó que “es un compañero de base que busca conservar su puesto de trabajo porque él considera, y nosotros también, que injustamente fue despedido”.
Al analizar la posibilidad de llegar a un acuerdo con la directiva gerencial, la representación de los trabajadores evaluó las dimensiones reales de la disputa. El delegado consideró que la resolución no presenta mayor complejidad técnica ni económica y sugirió que la traba responde a decisiones personales de la conducción empresarial. Sobre este aspecto, manifestó que el conflicto pasa “más por el capricho de alguna persona que está detrás de algún escritorio, porque somos dos delegados a quienes ellos no tienen ninguna causa o motivo para no dejarnos ingresar y un compañero de base”, añadiendo la expectativa de que quienes toman las decisiones logren reflexionar para encarrilar la situación.
Acompañamiento social y continuidad del plan de lucha
En relación con los pasos a seguir dentro del plan de acción y la permanencia frente a los portones de la fábrica, la dirigencia ratificó la firmeza de la medida de fuerza. El referente gremial aseveró que la postura del colectivo es sostener la protesta en el lugar y enfatizó que “la decisión es permanecer acá hasta lo último y la idea es que hasta que nosotros no volvamos a ingresar, vamos a seguir acá afuera”, destacando que con el transcurso de los días se suman trabajadores de otros sectores.
Finalmente, al ser requerido sobre la repercusión de la protesta en el arco social y sindical de la provincia, Arenas resaltó la diversidad de sectores que expresaron su solidaridad con la causa. Mencionó el respaldo recibido por la Multisectorial de Derechos Humanos, agrupaciones políticas de izquierda e integrantes de la CGT que pasaron por el lugar en el transcurso de la mañana. Al tiempo que valoró el apoyo de los propios compañeros de la planta y de vecinos de la zona. En ese sentido, concluyó señalando que “hay compañeros que son vendedores ambulantes que pasan mucho por acá y siempre nos donan algo; nos dicen fuerza, chicos, así que cada vez es más el acompañamiento y el apoyo”, concluyó el delegado.