En el marco de un plan de lucha resuelto por la Asamblea docente, la comunidad académica de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) lleva a cabo entre el 15 y el 19 de septiembre un paro de actividades con suspensión total de exámenes finales. La medida, que registra un acatamiento masivo en las sedes universitarias de la provincia, busca frenar la aplicación de la Ordenanza C.S. N.º 2/2026 referida a la tramitación de jubilaciones. Según explicaron desde la Asociación Fueguina Universitaria de Docentes e Investigadores (AFUDI), la aplicación de este esquema a partir del 1.º de octubre “atenta contra los derechos laborales, interrumpe el dictado de asignaturas y vulnera las garantías constitucionales de representantes gremiales”.
Peligro sobre la estabilidad y las tutorías sindicales
El conflicto central radica en la inminente puesta en marcha del nuevo reglamento de retiro. La conducción sindical advirtió sobre la gravedad de una norma que "puede dejar a docentes de 70 años sin salario mientras aún no cuentan con el beneficio jubilatorio otorgado". A su vez, aseguraron que el articulado impacta sobre concursos públicos vigentes, la libre cursada del estudiantado y la continuidad de las materias.
La preocupación se profundiza por la situación de las y los delegados comprendidos en la norma. El comunicado oficial destaca que existen representantes protegidos por fueros sindicales que no pueden ser cesanteados sin un debido proceso judicial de desafuero. Al respecto, desde el gremio puntualizaron que "desconocer esta protección no sólo afectaría derechos individuales, sino también el ejercicio de la representación sindical y, con ello, derechos colectivos de toda la docencia universitaria".
Respuesta a los dichos del rectorado y defensa de la protesta
La medida de fuerza, respaldada por más de 300 firmas de la comunidad universitaria, surge tras el agotamiento de las vías administrativas en las mesas paritarias particulares. En este contexto, la entidad sindical salió al cruce de las declaraciones de la máxima autoridad de la casa de altos estudios, quien tildó de un intento de "balcanización" a los carteles y reclamos expuestos durante las sesiones del Consejo Superior.
Para la representación docente, la protesta social y la visibilización del voto de los consejeros forman parte del debate democrático. En el texto difundido expresaron que "el problema no es que el conflicto 'balcanice' a la Universidad", sino que el problema real "aparece cuando se fragmenta discursivamente a la comunidad universitaria y quienes cuestionan una política institucional son presentados como una amenaza para la institución misma".
El ajuste nacional y la coherencia institucional
En el tramo final del pronunciamiento, AFUDI reafirmó la defensa de la universidad pública frente a los recortes presupuestarios del Gobierno Nacional, aunque remarcó la necesidad de mantener una postura crítica hacia adentro del establecimiento. Los dirigentes afirmaron que defender la institución implica oponerse a las decisiones locales que "reproducen lógicas de ajuste, vulneran derechos laborales y convierten a las y los trabajadores docentes en la variable elegida para absorber sus consecuencias".