La situación se está dando en estos mismos momentos, y las consecuencias de la aparición de Alonso derivaron incluso en la necesidad de presencia policial en la planta de Mirgor.
Según trascendió, el CEO se mostro intransigente respecto de la decisión de imponer la mayoría de las medidas que pretende implementar el grupo en sus plantas fabriles de Río Grande.
Entre algunas de las medidas, se mencionó el despido de la totalidad del cuerpo de delegados y la rebaja de los salarios hasta equipararlos con los que actualmente se cobran en las plantas de Ushuaia, sensiblemente menores. AMPLIAREMOS