Santander aseguró que el gremio mantiene una presencia constante en el territorio; mediante un cronograma de asambleas y recorridas periódicas por los distintos sectores de la administración, “atendiendo las demandas de los compañeros de primera mano. Con el advenimiento de las bajas temperaturas extremas, las problemáticas estructurales se agudizaron de manera drástica en cada establecimiento, emergiendo la falta de calefacción adecuada o directamente insuficiente como el reclamo central e insostenible en la agenda de los trabajadores”, indicó la secretaria General Adjunta.
Luego, mencionó que esta penosa realidad afecta de forma dispar a las diferentes dependencias del Estado, evidenciándose una brecha muy marcada entre los estamentos gubernamentales. “Las fallas edilicias se detectan muchísimo más en las áreas provinciales que en las municipales”, dijo, dado que los espacios administrativos locales se encuentran en buenas condiciones en lo que respecta a la climatización, mientras que los sectores dependientes de la gobernación “padecen de abandono”. En ese marco, “sostener la jornada laboral sin gas o padeciendo un frío crónico adentro de las oficinas vuelve la tarea cotidiana extremadamente difícil tanto para el personal como para el cumplimiento de las funciones esenciales hacia la comunidad”, afirmó.
Al indagar sobre el nivel de respuesta que brinda el área de infraestructura, fundamentalmente en el ámbito educativo, dijo se dispone de informes diarios que reflejan ciertas soluciones puntuales de mantenimiento, aunque el entramado administrativo ralentiza las respuestas urgentes. Hay una modalidad mensual para tramitar pedidos menores que funciona y resuelve, pero cuando se trata de recambios mayores todo se traba. “Hay algunos pocos que no se resuelven porque tienen que hacer todo lo que es un pedido, expediente y demás, que ya sabemos lo burocrático y administrativo que es, por lo que muchas veces si un proveedor se cae, lastimosamente se tiene que volver a hacer todo desde cero y los compañeros tienen que seguir a la espera con respecto a elementos indispensables como calefones o termotanques”, expresó Santander.
La profundidad de esta crisis se concentra de forma alarmante en el sistema educativo, siendo las escuelas los establecimientos más golpeados por la desidia. “Un claro ejemplo de esta situación límite ocurre en el edificio de Estrada 770, donde tras una prolongada falta de gas se logró restituir el servicio, pero inmediatamente saltó un desperfecto mayor en la caldera que obliga a comprar un equipo completamente nuevo·. Esta improvisación resulta “incomprensible” para la dirigencia gremial ante el rigor del invierno fueguino. “Acá en Tierra del Fuego nosotros sabemos que la continuidad de la calefacción tiene que ser todo el año redondo, el año completo”, sentenció con firmeza, manifestando su desconcierto sobre cómo en las instituciones que sostienen una temperatura ideal durante el resto del ciclo, sobreviene el colapso justo cuando arrecia la temporada invernal. Ante esto, la postura del sindicato es clara y consiste en “ir, escuchar a las bases y exigir de inmediato las mejoras edilicias correspondientes”.
Respecto a las presiones institucionales para obligar al personal a cumplir el horario laboral bajo condiciones inadecuadas, se diferenció el matiz existente entre la carencia total del servicio y los cuadros de calefacción insuficiente. Cuando el calor resulta escaso, “los propios compañeros optan por quedarse en su lugar de trabajo por el compromiso que tienen con sus tareas habituales, rechazando la alternativa de ser trasladados a prestar servicios de manera temporal en otros sectores. Dicha reubicación no se encuentra amparada por la legislación laboral, puntualmente bajo los parámetros de la Ley 19.587 y su decreto regulatorio 351/79”, afirmó.
Para la entidad sindical, el criterio de permanencia en ambientes sin las condiciones psicofísicas adecuadas no es negociable si se vulnera la dignidad del trabajador. “En mi sector no hay gas, no hay calefacción, yo me tengo que ir”, ratificó categóricamente para despejar cualquier tipo de duda sobre los derechos que asisten a los estatales en situaciones de emergencia edilicia. Esa misma lógica de resguardo se aplica ante la interrupción de otros servicios vitales como el suministro eléctrico o el agua corriente, esenciales “para garantizar la higiene y la salubridad del personal y de las instalaciones”. El planteo gremial concluye con una exigencia tajante hacia el Ejecutivo provincial para que resuelva de forma perentoria estas contingencias, aclarando que, “si bien se comprende el complejo contexto económico que se atraviesa tanto a nivel nacional como provincial, existen normativas legales vigentes que el Gobierno tiene la obligación ineludible de cumplir”, concluyó la dirigente de ATE.