En el marco de la reciente reunión de la paritaria sectorial celebrada este mes en la sede del Ministerio de Capital Humano, las trabajadoras del servicio doméstico recibieron el nuevo esquema de incrementos escalonados y sumas no remunerativas que regirán los salarios desde agosto hasta diciembre. En este escenario de fuerte pérdida del poder adquisitivo provincial y nacional, la dirigente Dora Sánchez expuso en representación del gremio la disconformidad con los porcentajes fijados por la autoridad laboral, al tiempo que detalló los mecanismos legales vigentes para negociar mejoras individuales directas con los empleadores.
Escala de aumentos y sumas fijas para el tramo final del año
Al ser consultada sobre las pautas numéricas acordadas en la última mesa paritaria y la entrada en vigencia del nuevo esquema remunerativo, la dirigente gremial confirmó que los incrementos rigen a partir de agosto con un porcentaje del 1,9%, seguido por un 1,8% en septiembre, un 1,7% en octubre, un 1,6% en noviembre y un 1,6% en diciembre. A esas cifras añadió el desglose de los bonos complementarios otorgados según la carga horaria semanal, explicando que en agosto se fijó un bono de 20.000 pesos para quienes cumplen más de 16 horas semanales, de 11.500 pesos para los esquemas de 12 a 16 horas y de 8.000 pesos para las jornadas inferiores a 12 horas.
Respecto a la continuidad de estos montos adicionales durante los meses siguientes, explicó que dicho beneficio se irá integrando como suma no remunerativa a los haberes. Al referirse a la suficiencia de estos valores para garantizar la subsistencia diaria, ironizó sobre los magros resultados de la negociación y fue contundente al manifestar que “estamos planeando a qué crucero nos vamos, porque como decía una de las chicas, no alcanza ni para un kilo de papas”, asegurando además que los montos establecidos se encuentran “lejos de cubrir las necesidades que tiene el sector”.
La cláusula de sueldo dinámico como herramienta de negociación
Ante la inquietud sobre si existe alguna posibilidad legal de superar los básicos oficiales fijados para la actividad, Sánchez aclaró que las pautas publicadas representan exclusivamente los valores mínimos de la escala formal en blanco. En ese sentido, destacó la plena vigencia de la herramienta acordada en la paritaria anterior y precisó que “tenemos la cláusula de sueldo que se puede modificar, acordar con los empleadores”.
En relación a cómo deben proceder las trabajadoras ante este panorama salarial tan acotado, instó a las compañeras a hacer uso de dicho recurso técnico para sentarse a dialogar en cada hogar. Argumentó que los mínimos no cubren los gastos básicos dado que “la hora no llegaría a 5.000 pesos las tareas generales y 5.300 monedas el cuidado de niños”. Asimismo, diferenció la realidad entre las distintas modalidades de contratación, expresando que “no es lo mismo las que trabajan 16 horas semanales a las que van por ratos”, señalando que estas últimas suelen tener mayor margen para pactar un valor hora superior, mientras que las contratadas a jornada completa de ocho horas diarias enfrentan una situación mucho más complicada.
Resolución gubernamental y la postura de los empleadores
Al indagar sobre el origen de estas cifras y las razones por las cuales no se alcanzaron las pretensiones de los representantes sindicales en la negociación paritaria, la referente gremial aclaró que el resultado final responde al tope impuesto por las autoridades nacionales. Detalló que la pauta aprobada fue la dispuesta por el Ministerio de Capital Humano y no la propuesta elevada por los gremios en la mesa de discusión, remarcando que ante esa resolución administrativa no quedó otra opción más que acatar la pauta oficial porque la disyuntiva era aceptar eso o no recibir nada.
Al evaluar la receptividad de las familias empleadoras cuando se les solicita una recomposición voluntaria sobre los porcentajes oficiales, advirtió que la voluntad de pago es muy escasa. Para ejemplificar la insensibilidad existente en ciertos sectores acomodados, citó el caso público de la periodista Mercedes Ninci en televisión y calificó sus expresiones de sincericidio al sostener que “está diciendo que no alcanza, pero ella le paga lo mínimo”. Al respecto, argumentó que aunque pagar lo que dicta la norma legal no constituye un delito, la actitud evidencia una falta total de empatía dada la insuficiencia real de la escala mínima.
Llamado a la empatía y reproche por la precarización laboral
Al reflexionar sobre el trato dispensado hacia el personal doméstico y la actitud del sector empleador frente a la crisis económica, Sánchez enfatizó la necesidad de tomar conciencia sobre la gravedad de la situación y remarcó que se debe “tener un poquito la empatía de ver que este aumento no alcanza para un kilo de papas”. Cuestionó además que el Estado haya validado incrementos superiores en otros rubros del mercado laboral donde las paritarias tampoco habían sido aceptadas inicialmente, mientras que al servicio doméstico se le impuso una pauta rígida e inferior.
Sobre las acciones inmediatas a seguir, hizo un llamado directo a la dignidad del sector y a la responsabilidad de las familias contratantes. Reclamó que los empleadores dejen de excusarse en la liquidación de haberes y exigió a los contadores públicos asesorarse y capacitarse adecuadamente para evitar prácticas de liquidación que derivan en discriminación. Calificó la situación salarial como una forma de violencia económica, manifestando que “no puede una compañera estar trabajando ocho horas de lunes a viernes, 48 horas semanales por 600.000 pesos”.
Finalmente, ante el argumento recurrente de los empleadores de que sus propios ingresos tampoco son suficientes para afrontar un reajuste digno, la dirigente fue tajante al señalar que quien no cuenta con la capacidad económica para remunerar correctamente la tarea debería prescindir del servicio. Concluyó advirtiendo sobre el abuso que se genera en el mercado de trabajo por la escasez de empleo, una coyuntura que empuja a muchas trabajadoras en estado de necesidad a aceptar remuneraciones equivalentes a 4.000 pesos o incluso inferiores.