En la ciudad de Río Grande, la tensión en el ámbito industrial alcanzó un punto crítico a partir del conflicto laboral desatado en el grupo Mirgor, donde la representación gremial de la Unión Obrera Metalúrgica de dicha razón social alza la voz para denunciar una escalada de despidos y la imposición unilateral de un plan de reforma de las condiciones de trabajo. El delegado sindical por la UOM, José Arenas, detalló el vertiginoso desarrollo de los acontecimientos, ubicando el origen del reclamo dos meses atrás, cuando la empresa dispuso la desvinculación de 334 trabajadores e impidió el ingreso a la totalidad del cuerpo de delegados compuesto por 25 representantes de las cuatro razones sociales.
Respecto a los motivos de la controversia, el referente sindical remarcó que el desencadenante inicial estuvo ligado a la pretensión patronal de implementar un pliego de reestructuración laboral y a la posterior reacción obrera, ante la liquidación del premio anual por producción. Según sus palabras, “hace dos meses arrancamos con un conflicto acá en Mirgor, cuando la empresa desvinculó a 334 compañeros y no dejó ingresar a la totalidad de los cuerpos delegados de las cuatro razones sociales, 25 delegados en ese momento”. Explicó, además, que la realización de una asamblea de una hora coincidió con una convocatoria del CEO de la firma, José Alonso, a la que el personal del turno mañana resolvió no asistir, situación que habría originado el malestar del representante de la patronal.
Sobre las distintas etapas institucionales atravesadas durante las últimas semanas, Arenas repasó el itinerario de la negociación colectiva y las medidas dispuestas por la empresa. “A raíz de ahí arrancamos, hace dos meses atrás, después vino la conciliación por 15 días, ingresaron los compañeros, después otra vez arrancamos con una extensión de la conciliación, después como no se había acordado nada se procedió a una conciliación voluntaria y así venimos hasta el día viernes que pasó”. Señaló que en ese contexto se sucedieron nuevas cesantías, licencias con goce parcial del sueldo y posteriores bajas definitivas: “la empresa procede a despedir 83 compañeros otra vez, después otra vez los licencia con el 75 por ciento del salario por una semana hasta el 8, que fue la semana pasada, y después de eso bueno, el día viernes otra vez de esos 83 despedidos suspendidos, vuelve a desvincular a 30 compañeros de las cuatro razones sociales”. A su entender, el accionar responde a una conducta reiterada de la conducción corporativa: “esto ya viene de hace tiempo, ya que nosotros lo vemos desde hace años, más que nada desde que vino José Alonso, cuando se empezó a aplicar una serie de quitas de derechos, una política muy salvaje en contra de los trabajadores, de los compañeros que nosotros representamos”.
En relación al estado de las negociaciones por la reforma laboral impulsada por el grupo, el delegado puntualizó que tres de las cuatro razones sociales terminaron rubricando el convenio integral, quedando únicamente al margen la representación de Mirgor Automotriz. Justificó esa postura en el mandato soberano de sus representados: “nosotros estamos dependiendo de nuestras asambleas de base, que son los que tienen que aprobar o no la firma del acuerdo”. Reveló asimismo la cláusula condicionante impuesta por la empresa para la firma del acta: “la empresa habría puesto como condición que, aparte de este acuerdo, los delegados de Mirgor Automotriz no volvieran, o sea, que quedaran afuera”. Ante dicho escenario, la base obrera rechazó cualquier votación mientras no se garantice la estabilidad de todo el personal y la representación gremial. Esta situación derivó en que a cuatro delegados de la firma se les impidiera nuevamente la entrada a la planta durante la jornada de hoy.
Al abordar el contenido del documento exigido por la gerencia y las concesiones otorgadas, Arenas confirmó que la propuesta patronal implicó una pérdida sustancial de beneficios laborales. Recordó que originalmente existía el compromiso de debatir propuestas de ambas partes, pero denunció que la balanza se inclinó de manera exclusiva hacia las exigencias de la empresa: “eran diez puntos de la empresa y diez puntos nuestros, que nosotros queríamos; pero al día de hoy eso no pasó. Ellos después aumentaron a doce puntos y ahora, con este acuerdo, ellos logran meter casi la totalidad de sus doce puntos y a nosotros no nos dejaron meter ni un punto, nada, ni siquiera garantizar la continuidad laboral de nuestros compañeros”.
Finalmente, al referirse a la continuidad del plan de lucha y los pasos a seguir en el predio fabril, el delegado ratificó la decisión firme de sostener la vigencia de la protesta a través de la instalación de un campamento de resistencia en los accesos. Al mismo tiempo, hizo un llamado explícito a las autoridades del Poder Ejecutivo provincial para que intervengan activamente en la resolución del conflicto: “vamos a estar acá en la carpa que tenemos, vamos a estar prendiendo los tachos y, bueno, y de paso también queremos nosotros pedir al señor Gobernador (Gustavo Melella) que también se pueda interiorizar de esta situación”. Concluyó con un pedido de amparo institucional ante el impacto social de la medida: “en nombre de los trabajadores, de las familias que hay acá en Mirgor, queremos pedirle al señor Gobernador que nos dé una mano, que nos dé una mano y que pueda hacer todo lo que él pueda hacer, para que garantice la continuidad de los compañeros”, concluyó José Arenas.