En el marco de las acciones urgentes programadas para sostener la asistencia cotidiana en la sede institucional de Antártida Argentina y José Ingenieros, en Río Grande, la institución detalló el cronograma de actividades comunitarias destinadas a paliar el desfasaje financiero existente entre la recaudación y los costos fijos.
Al ser consultada sobre las iniciativas que llevan adelante para generar ingresos y la efectividad de las mismas en el contexto actual, Hilda Linares remarcó que “este miércoles 16 tenemos una feria de ropa, el sábado anterior hicimos una feria de platos y bueno por eso ahora estamos con la feria de ropas porque en realidad tenemos muchas necesidades y hasta el momento no se alcanza a recaudar lo que realmente necesitamos”.
Requerida acerca de los factores que vuelven insuficientes las coberturas tradicionales y agravan el día a día de los asistidos, la referente de la entidad enfatizó que “si vos tenés una pensión o una jubilación mínima, no alcanzas a cubrir los gastos muy necesarios, es decir que 500.000 pesos está una jubilación mínima y tenés que pagar alquiler, realmente se te va todo muy alto. Pero más allá de eso, también sabemos que muchos de los medicamentos que antes eran gratuitos hoy tienen un porcentaje que pagar cuando te los cubren y ya eso encarece mucho más”.
Ante la inquietud sobre el impacto que produce la falta de recursos en el tratamiento integral del paciente, Linares explicó la correlación directa entre la nutrición y el avance de las patologías al señalar que “desde los medicamentos, la parte de la salud y a su vez el alimento porque en general los pacientes oncológicos tienen que tener una dieta balanceada para que su sistema inmunológico esté realmente en buenas condiciones, como quien dice. Entonces, si vos tenés una insuficiencia en determinadas cosas, tu sistema inmunológico baja y eso hace que más allá de los tratamientos con quimios o radioterapia, todo se vaya agravando”.
Interrogada respecto a las complicaciones laborales de las familias golpeadas por la crisis y cómo repercute esto en el funcionamiento del centro, la entrevistada advirtió que “en este momento está, sinceramente, cada vez más difícil. Tenemos muchos pacientes que han perdido su trabajo, no solamente ellos, sino también su familia, la esposa o en el caso de que era la esposa la paciente, su esposo o su pareja. Entonces, eso nos lleva a que en realidad las necesidades son realmente muy grandes, para la mayoría”.
Al indagarse sobre el incremento incesante de los servicios públicos y la pérdida del poder de compra del dinero recaudado en los eventos solidarios, Linares expuso la compleja brecha económica al sostener que “nosotros buscamos muchísimo más poder recaudar fondos debido a que también los servicios han aumentado en forma exorbitante y a nosotros lo que antes de una feria nos alcanzaba para cubrir las necesidades del mes para los pacientes o también para pagar determinados alquileres, ya que en determinado momento hemos estado cubriendo hasta cinco alquileres de pacientes que estaban en la calle, y hoy es imposible porque tenemos una feria en la cual recaudamos quizás 300.000 pesos y tenemos 350.000 pesos del gasto del de gas nada más. Entonces, se nos ha hecho muy muy difícil todo”, remarcó.
Cuestionada sobre la postura ética y el compromiso afectivo que asumen los voluntarios ante realidades tan complejas, la vocera de la organización afirmó que “acá estamos intentando hacer lo mejor que podemos, intentando dar lo mejor de cada uno de nosotros porque cuando vemos la necesidad de cada una de las familias, de cada uno de los pacientes, tenemos que estar presentes y hacer lo mejor que se puede. No podemos estar inmunes ante la necesidad de nuestros compañeros. Y estoy hablando en general, en todos los órdenes. Cuando estamos ante una crisis como estamos hoy, creo que toda la sociedad es la que tiene que responder ante esta crisis, porque mucha de nuestra gente conocida o no conocida está sufriendo y no podemos cerrar los ojos ante eso”, advirtió.
Frente a la consulta sobre los cambios observados en el perfil epidemiológico y la relación entre la angustia social y la aparición temprana de la enfermedad, la integrante del centro puso de relieve una preocupante tendencia en la población de menor edad al indicar que “lo que hemos notado es que está creciendo mucho esta patología en gente joven. Gente muy joven, de veintitantos, treinta años, en los cuales todos sabemos que el estrés es uno de los puntos más importantes, en donde nuestras células se disparan, como quien dice, y se deforman o hacen lo que no se debe hacer”.
Aclarada la posición institucional respecto del rol que adoptan sin condicionamientos partidarios, la entrevistada ratificó la misión de contención y acompañamiento social al concluir que “son cosas que nosotros hacemos, si bien vos sabes muy bien que nosotros no somos una asociación sin fines de lucro, en la cual no politizamos nada, pero sí vemos las necesidades y vamos a estar siempre al lado de quien en realidad lo necesita”.
En relación con los detalles finales del evento solidario y el destino concreto que se le otorga al dinero reunido mediante las donaciones de los vecinos, Linares precisó que “la feria va a ser el miércoles 16, mañana, de 14.30 a 16.30. Las ferias sabemos que las hacemos con la ayuda de la comunidad, porque es quien nos dona la ropa, quien nos dona, muchas veces, artículos de cocina, o nos dona todo lo que nos pueden donar, a nosotros nos sirve. Porque todo lo que nosotros hacemos, primero, bueno, pagamos los servicios, como Luz y Gas, y luego lo que hacemos es repartir, o tratar de llegar a algún que otro paciente, ya sea para el alimento, para los medicamentos, cuando necesitan pagar los servicios o cuando están derivados, y lamentablemente no llegamos a tener hoy los medios, poderles dar un buen subsidio, como para que, bueno, compren las cosas para el mes, o a su vez, como para que tengan cuando se van derivados, pero siempre se trata de ayudar en lo máximo que se puede”, concluyó Hilda Linares.