Docentes y trabajadores del Centro Popular de Cultura (CPC) emitieron un pronunciamiento público dirigido a los vecinos de la provincia para dar a conocer la compleja situación laboral que atraviesan, al tiempo que solicitaron de forma urgente la titularización de los cargos y la regularización institucional de la entidad. El reclamo se enmarca en la falta de cumplimiento del Decreto Provincial N.º 2604/2021, anunciado a fines de 2021 por el gobernador Gustavo Melella, el cual preveía la estabilidad laboral del sector y la construcción de sedes propias en las tres ciudades de la provincia para contener las actividades de educación no formal.
Los trabajadores expresaron la necesidad de visibilizar el escenario actual mediante un comunicado formal, donde dicen: “Hoy nos dirigimos a cada vecino, vecina, familias, infancias, jóvenes y adultos mayores que forman parte de nuestros talleres y a la comunidad en general. Queremos contarles la difícil situación que vivimos los docentes talleristas y todo el personal que integra la comunidad del Centro Popular de Cultura (CPC), quienes día a día sostenemos la educación no formal, popular e inclusiva en los barrios de nuestra provincia”.
En el mismo documento recordaron las instancias institucionales en las que se basó el compromiso asumido por el Poder Ejecutivo fueguino. Indicando que “El 10 de diciembre de 2021, con mucha esperanza, asistimos a la firma del Decreto Provincial N.º 2604/2021. En aquel acto oficial, el gobernador Gustavo Melella, junto a las autoridades de Educación y Cultura, anunció la creación del CPC bajo la órbita del Ministerio de Educación, como parte de un reconocimiento histórico que incluiría: la regularización, la estabilidad laboral, la titularización docente, la definición de la estructura del CPC con todos sus integrantes y la construcción de un espacio físico propio para garantizar la vida cultural en Río Grande, Tolhuin y Ushuaia”, señalaron los educadores.
A pesar del tiempo transcurrido, las resoluciones administrativas requeridas para dar marco normativo y presupuestario a la labor pedagógica no han mostrado avances concretos. “Sin embargo, a casi cinco años de aquel anuncio, la estabilidad prometida sigue siendo un papel sin cumplir. A pesar de la falta de respuestas administrativas y legales, en estos cinco años los trabajadores del CPC no bajamos los brazos: crecimos como institución, fortaleciendo los equipos en toda la provincia”, remarcaron.
En ese sentido, detallaron el valor del trabajo territorial implementado durante este período de gestión. “Diseñamos propuestas con una perspectiva accesible, diversa y de género, garantizando el ejercicio de derechos y el enfoque de ESI. Llegamos a todos los sectores, acompañando desde las primeras infancias hasta nuestros adultos mayores. Sostenemos talleres con un enorme compromiso social, aunque nuestra labor sigue precarizada”, agregaron en el escrito.
La demanda puntual apunta a la intervención de los organismos del Estado provincial para otorgar la seguridad laboral que el personal viene reclamando. “Detrás de cada espacio cultural hay trabajadoras y trabajadores que esperamos que las promesas políticas se transformen en realidades dignas y concretas. No pedimos privilegios; exigimos el tratamiento urgente del expediente de titularización de los docentes y el tratamiento definitivo de la estructura del CPC con la totalidad de sus integrantes, para resguardar nuestros puestos de trabajo y garantizar que el CPC siga existiendo”, enfatizaron.
Asimismo, apelaron al acompañamiento de la ciudadanía y manifestaron la urgencia de encontrar soluciones definitivas que aseguren la continuidad del servicio educativo en las comunidades locales. “La cultura y la educación popular se defienden entre todos. Por eso, pedimos el apoyo y la solidaridad de toda la comunidad para que nuestro reclamo sea escuchado y se ponga fin a la incertidumbre laboral que nos afecta”, manifestaron los integrantes del Centro Popular.
Por último, los capacitadores hicieron hincapié en las dificultades operativas y las interrupciones del ciclo lectivo ocasionadas por no poseer infraestructura propia en los distintos municipios. “Asimismo, pedimos disculpas por todas las suspensiones de clases que se debieron implementar por problemas edilicios o de ocupación con otras actividades. Queremos remarcar que no contamos con espacios propios y dependemos de la buena predisposición de espacios cedidos; muchas veces trabajamos en lugares que no están aptos para el dictado de talleres, pero que aun así los utilizamos y adaptamos con esfuerzo con el único fin de llegar a la comunidad”, concluyeron los docentes talleristas en el petitorio oficial.