El referente del gremio judicial fueguino, Federico Villone, en declaraciones a FM “Centro” se refirió al escenario político que proyecta la provincia camino a las próximas elecciones ejecutivas y legislativas, analizando el rol del sindicalismo y las demandas urgentes de la comunidad. A lo largo de la entrevista, trazó un diagnóstico severo sobre la falta de representatividad en las estructuras institucionales y remarcó la importancia de consolidar una propuesta basada en contenidos y prioridades colectivas por encima de los nombres propios.
La crisis de representación y el rol del movimiento obrero
Al ser consultado sobre la distancia creciente entre la dirigencia y los vecinos, el dirigente sostuvo que el principal reto de los próximos años pasará por reconstruir la credibilidad social. Expresó que la ciudadanía reclama una representatividad real y remarcó que “lo que la gente necesita es verdadera representación. Representación genuina, y sentir que deposita la confianza en una persona y esa persona no la va a traicionar apenas le depositaron el voto”.
Interrogado acerca del lugar que deberían ocupar las organizaciones sindicales en el armado electoral de los espacios políticos, fue enfático al rechazar la idea de que los trabajadores sean utilizados únicamente para el despliegue logístico de las campañas. Remarcó que “desde muchos sectores de la política se considera al sindicalismo como el músculo de la estructura política. Es decir, el que flamea las banderas, toca el bombo y tiene que salir solamente a militar a tal o cual candidato preelegido”.
En relación a la necesidad de revertir esa mecánica, el referente judicial explicó que el movimiento obrero requiere un rol activo desde la génesis de las propuestas institucionales. Afirmó que “tenemos que tener un lugar en esa mesa de discusión sobre los candidatos y sobre el proyecto político, que es lo que debería ordenar a los candidatos”. Asimismo, precisó: “me parece que el sindicalismo en general tiene que buscar una síntesis de proyecto político que sea impulsado desde la propia Confederación General del Trabajo y desde las propias mesas gremiales. Después, la discusión de estar en algún espacio político es totalmente secundaria”.
Al profundizar sobre la existencia real de estos canales de debate en la actualidad, descartó que hoy funcionen dichos espacios de intercambio. Manifestó que “no, no existe, y no existe tampoco a nivel nacional, o existe poco”, cuestionando que las conducciones políticas suelan pretender el apoyo gremial automático “en vez de verdaderamente sentarse con esos gremios a discutir cuál es el proyecto político o, en definitiva, cuál es la necesidad de los trabajadores”.
El concepto de unidad y los límites de la partidocracia
Requerido sobre la naturaleza del poder político y el rol de los dirigentes electos ante el electorado, Villone indicó que los cargos no otorgan una potestad absoluta. Remarcó que “ser candidato o asumir alguna candidatura política específica no los hace dueños de la política, los hace representantes durante un determinado tiempo”. En ese sentido, agregó que “los dueños son la comunidad. Esta comunidad necesita representaciones reales y legítimas, independientemente de los armados que se puedan hacer en el seno de la partidocracia”.
Frente a la posibilidad de que la fragmentación del arco político sea la clave de futuras victorias electorales, puso reparos sobre las alianzas armadas exclusivamente con fines cuantitativos. Rememorando la experiencia de la gestión nacional iniciada en 2019, advirtió que “la unidad por la unidad no alcanza. Más que la unidad de sumar a todos, tenemos que buscar la unidad de concepción, porque eso es lo que va a permanecer en el tiempo”.
Las urgencias cotidianas de la familia fueguina
Planteada la inquietud sobre cuáles deberían ser los temas prioritarios a resolver en la agenda legislativa y ejecutiva de Tierra del Fuego, situó en el centro del debate a la realidad socioeconómica de los hogares de la provincia. Con preocupación, advirtió sobre los altos índices de endeudamiento y señaló que las estadísticas del sector gremial indican que al menos siete de cada diez familias están endeudadas. Manifestó la necesidad de dar respuestas sobre cómo se solucionará el problema de endeudamiento de todas las familias fueguinas.
En cuanto al acceso a la tierra y a la vivienda para las nuevas generaciones, expuso una problemática que afecta la previsibilidad del trabajador. Graficó la gravedad de la situación explicando que “estamos en la primera generación de gente que llega a la tercera edad y no tiene propiedades porque no tuvo la posibilidad de acceder a un techo propio”.
Sobre las pautas para encauzar una propuesta seria que atienda la producción y el empleo local, sostuvo la necesidad de anteponer el bienestar colectivo a las ambiciones individuales. Enfatizó que “tenemos que poner ciertas políticas de Estado por delante de los egos personales y por delante de la discusión de si tal o cual candidato suma más o suma menos. Tenemos que ser un poco más serios porque la sociedad demanda eso”.
Renovación dirigencial e inserción en el debate económico
Requerido sobre los cambios internos que deben atravesar las estructuras sindicales para adaptarse a los nuevos tiempos, el titular de UEJN fueguina defendió la renovación con una apertura genuina hacia los jóvenes y las mujeres. El sindicalista recalcó que la organización gremial requiere “cuadros formados y dinámicas participativas para no quedar reducida a un pequeño grupo directivo”.
Para finalizar, al ser consultado sobre el alcance que deben pretender los gremios en las grandes decisiones del país y la provincia, el dirigente judicial remarcó que las aspiraciones no deben reducirse a ocupar bancas en los concejos deliberantes o en las legislaturas. Expresó que “no se trata solamente de recuperar aquel famoso 33 por ciento de las bancas. Es algo más profundo: poder sentarse en la mesa de la discusión política de la misma manera que se tiene que sentar el capital”, concluyó.