En una entrevista otorgada a los micrófonos de FM Del Pueblo en Río Grande, el secretario general de UTHGRA Tierra del Fuego, Ramón "Moncho" Calderón, trazó un panorama alarmante sobre la actualidad que atraviesan los trabajadores del sector gastronómico como consecuencia directa del parate en la industria electrónica. El dirigente sindical detalló los alcances del cierre de la prestación que mantenía la firma Grupo L en las instalaciones de Mirgor, donde la plantilla de raciones diarias se redujo drásticamente de mil a apenas 130 platos, derivando en la salida de 22 empleados. En ese marco, explicó los términos de la negociación indemnizatoria, responsabilizó a las políticas económicas de Nación por el deterioro social en la Isla y confirmó el acompañamiento del gremio a la marcha convocada para el 6 de agosto, en defensa del territorio.
Al ser consultado sobre cómo se gestó el declive operativo en las cocinas de la planta fabril y el momento exacto en que el gremio tomó dimensión de la gravedad institucional, Calderón recordó que el proceso de deterioro se venía gestando desde hacía varios meses en las mesas de discusión del sector.
"Sabíamos que este momento podía llegar. Hace meses veníamos hablando de cómo la situación de la industria podía terminar golpeándonos. Al principio no nos afectaba directamente, pero finalmente llegó", graficó el referente sindical al describir el paulatino vaciamiento de los comedores fabriles.
Respecto a las alternativas que se evaluaron en la mesa paritaria para frenar la pérdida masiva de puestos laborales ante la decisión de la empresa concesionaria de levantar el servicio, el secretario general precisó el recorrido del diálogo tripartito.
"Esa unidad de negocio prácticamente desapareció. No había trabajo suficiente para sostener la estructura y la empresa decidió cerrar el servicio", indicó. Luego de que la propuesta inicial contemplara 35 desvinculaciones, el trabajo gremial logró reducir el listado. "Para nosotros eso no es un logro. Un sindicato nunca puede considerar un logro que haya despidos. Lo único que intentamos fue que el daño fuera el menor posible", remarcó con crudeza.
Ante la inquietud sobre las maniobras legales de la patronal para liquidar los haberes indemnizatorios apelando al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, Calderón expuso la estrategia asumida por la conducción gremial para resguardar el bolsillo de la gente.
"Les planteamos a los compañeros que era más conveniente cobrar ahora el 70 por ciento y luego reclamar judicialmente el 30 restante, antes que aceptar el 50 por ciento y esperar dos años o más para cobrar la diferencia", aclaró sobre el rechazo a la pretensión abaratadora de la empresa. No obstante, advirtió sobre las complicaciones surgidas tras la falta de acuerdo unánime. "Esa situación hizo que la empresa endureciera su postura y volviera a insistir con el artículo 247. Hoy seguimos intentando defender el mejor acuerdo posible para los compañeros", afirmó.
En relación a la lectura del gremio sobre las causas de fondo que detonaron este quiebre contractual entre las firmas involucradas y su correlato en la economía doméstica riograndense, el dirigente relacionó el hecho con las decisiones macroeconómicas del Ejecutivo nacional.
"Lo que estamos viviendo hoy es consecuencia del deterioro de la industria fueguina. Río Grande siempre vivió de las fábricas y cuando la producción cae, el impacto alcanza a todos los sectores, no solamente a los metalúrgicos", aseveró. Asimismo, dio cuenta del rostro visible de la desocupación en las calles. "Cada vez hay más gente buscando cómo generar ingresos, vendiendo en la calle o haciendo trabajos informales. La situación social es cada vez más complicada", alertó.
Requerido sobre la posición que tomará la organización ante la marcha provincial fijada para el próximo 6 de agosto, Calderón fue contundente al argumentar la adhesión de los gastronómicos a la protesta por la soberanía.
"Vamos a estar presentes en Río Grande, Ushuaia y Tolhuin porque creemos que hay que defender los intereses de Tierra del Fuego y del país. Los representantes que fueron elegidos por la provincia deben actuar en defensa de nuestra gente y de nuestro territorio", manifestó el referente de UTHGRA.
A modo de cierre, al pedírsele un mensaje final para la familia gastronómica en medio de este complejo contexto económico, Calderón ratificó la vocación de lucha del sindicato.
"No hay nada peor para un gremio que tener que acompañar despidos. Nosotros queremos que cada trabajador conserve su puesto y pueda sostener a su familia. Lamentablemente hoy estamos enfrentando una realidad muy dura y seguiremos buscando todas las alternativas posibles para defender cada fuente laboral", concluyó.