A través de los micrófonos de Radio Provincia, un grupo de los más antiguos pobladores y productores de la zona de las chacras de la margen sur del río Grande —encabezados por Ricardo Pressacco, Abel Arriagada y Miguel Ángel Aguirre— expusieron la grave coyuntura que atraviesan a diario. A las puertas de un nuevo invierno y en el contexto productivo de Tierra del Fuego. Además, renovaron sus demandas por infraestructura básica y contención estatal para dinamizar la economía local.
Respecto a las dificultades históricas que enfrentan en las chacras para desarrollar sus actividades al comenzar la época invernal, Ricardo Pressacco, uno de los referentes más antiguos de la zona, fue tajante al señalar que los reclamos que elevan hoy “son exactamente los mismos de hace tres décadas”. Remarcó que las autoridades, tanto provinciales como municipales, tienen pleno conocimiento de que carecen “de los servicios más indispensables” para llevar adelante sus emprendimientos productivos.
Luego, explicaron que en reiteradas ocasiones los productores ofrecieron compartir los costos para la instalación de los tendidos, pero la respuesta oficial siempre fue la indefinición sobre la titularidad de las tierras. Sin embargo, observaron con malestar cómo en este tiempo diversos barrios informales “de menos de 15 años de antigüedad obtuvieron redes de cloacas, gas y electricidad”, mientras que ellos, con más de 30 años radicados en el sector, siguen “marginados sin alumbrado público ni provisión regular de agua en invierno”. Aseveraron que los sectores gubernamentales vinculados a la producción los tienen “totalmente de costado”, viéndose obligados a producir en forma limitada y hasta donde sus propias fuerzas alcancen, “sin recibir siquiera la leña imprescindible para calefaccionar los esquemas productivos durante la temporada invernal”.
En relación con las promesas de la clase política frente a las próximas elecciones y la falta de concreción de las obras, los referentes de los productores de la Margen Sur advirtieron con cierta ironía que “con la cercanía de los comicios seguramente volverá a ver desfile de candidatos por el sector”. Afirmaron que cada cuatro años observan “el mismo escenario, donde funcionarios recorren las instalaciones, escuchan atentamente las necesidades, pero luego se retiran sin concretar ninguna solución”. Expresaron luego la esperanza de que “en esta oportunidad, a las puertas de una nueva elección”, logren materializar “al menos un servicio básico para poder avanzar”, enfatizando que resulta imposible continuar produciendo “en las actuales condiciones de precariedad”.
Sobre el potencial productivo de la zona, el discurso oficial de la ampliación de la matriz productiva y las trabas que perciben, los productores remarcaron que las chacras de la margen sur “constituyen un polo con capacidad” para generar un volumen de producción significativo y abastecer a la comunidad o a dependencias estatales, pero que se ven severamente limitados por la falta de infraestructura. Sostuvieron que mientras el discurso oficial enfatiza constantemente la necesidad de ampliar la matriz productiva, ni la provincia ni el municipio ejecutan acciones reales para respaldar ese proceso.
Los productores cuestionaron las políticas al indicar que las iniciativas estatales vinculadas a la alimentación quedan relegadas a meros eslóganes, derivando en esquemas de producción propia que resultan antieconómicos y que no se distribuyen hacia las chacras particulares. Afirmaron que no reciben herramientas ni asistencia técnica adecuada para diversificar sus cultivos, criticando que el acompañamiento del Estado se pretenda reducir a la entrega ocasional de “un par de postes de leña a cambio de apoyo político”. Manifestaron la imperiosa necesidad de “recibir un respaldo integral” y estructurado que transforme al sector en un “verdadero polo generador de empleo”, en un momento donde la región sufre una notoria pérdida de puestos de trabajo.
Acerca del nivel de articulación y diálogo institucional con el Gobierno Provincial y el Municipio, los emprendedores puntualizaron que el predio agrupa a más de 200 chacras de producción local, un número considerable dentro de la estructura rural fueguina. Al referirse al vínculo con el Gobierno Provincial, fueron contundente al manifestar que el contacto se encuentra “totalmente perdido”, ya que no hay presencia de funcionarios ni asistencia de ningún tipo en el territorio.
En cuanto a la Municipalidad, reconocieron que existen vías esporádicas de acercamiento, pero aclararon que “las respuestas brindadas distan de cubrir las exigencias mínimas del sector”. Calificaron como “insuficiente” la entrega puntual de reducidos insumos de madera que no alcanzan siquiera para medio día de calefacción, haciendo un llamado de atención para que las autoridades “se pongan las pilas” y trabajen seriamente en “potenciar la producción en Tierra del Fuego mediante una economía circular que agilice la actividad local”.
A modo de síntesis, sobre cuál es la meta principal que persiguen los productores de la margen sur señalaron que “el único anhelo del colectivo es contar con el entorno propicio para producir más y de mayor calidad, de forma que ese esfuerzo rinda frutos directos en beneficio de toda la sociedad fueguina”. Finalmente, concluyeron expresando su preocupación al constatar que, “frente al complejo escenario económico que atraviesa la región”, no advierten “un interés ni una preocupación real por parte de la dirigencia para reactivar al sector productivo”.