Luego de conocerse la resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que desestima el planteo del Poder Ejecutivo y ordena aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, la expectativa en los pasillos académicos se transformó en un fuerte respaldo a la gestión gremial. Al ser consultada sobre cómo se recibió esta noticia en el ámbito universitario, Andrea Ozamiz se mostró entusiasmada y remarcó que el fallo judicial representa “un espaldarazo fundamental para el sector”.
“La verdad es que lo que podemos decir es que la justicia le dé la razón a la universidad, a los universitarios, a las universitarias, de que esta ley es una ley vigente”, afirmó la referente de AFUDI, explicando que la medida dictada por el máximo tribunal es un paso clave que obliga a la gestión nacional a “acatar lo que venía desoyendo”. La dirigenta detalló, en declaraciones al programa “Desde las Bases”, por Radio Provincia, que este dictamen convalida la medida cautelar de primera instancia e insta a avanzar de manera inmediata con “la actualización de los salarios de docentes y no docentes, así como de las becas estudiantiles”.
Respecto a la paritaria reciente y la postura que tomaron los trabajadores ante las ofertas oficiales, la secretaria general aclaró que las bases docentes consideraron insuficiente el último incremento, ya que el objetivo de máxima sigue siendo el cumplimiento pleno de la normativa aprobada en el Congreso. “Lo cierto es que este fallo lo que hace es darnos la razón a las universidades”, insistió, precisando que ahora esperan que se liquide lo adeudado desde diciembre de 2023.
Indagada sobre el significado de este logro tras meses de conflicto y movilizaciones en las calles, Ozamiz vinculó el resultado directamente con la resistencia colectiva de la sociedad, en defensa de la educación pública. “El que tengamos este fallo nos da fuerza para decir, bueno, luchar sirve, hay que seguir en la lucha, este es un paso más, es muy importante, pero necesitamos continuar para que esto se cumpla de manera completa”, sostuvo con firmeza. Asimismo, lamentó el deterioro generalizado que sufrieron los profesionales de la educación en este último tiempo, calificando la situación de “precarización brutal” al ver que, después de dos décadas, muchos sueldos cayeron por debajo de la línea de pobreza.
En relación a las consecuencias que esta pérdida del poder adquisitivo generó en el cuerpo de profesores de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, incluyendo la fuga de profesionales hacia la educación provincial o el ámbito privado, la entrevistada manifestó su deseo de revertir este escenario para que la carrera académica vuelva a ser una opción atractiva. Sin embargo, no esquivó el bulto y contextualizó la problemática local dentro del rumbo económico y político que atraviesa la Argentina, criticando las reformas laborales y ambientales impulsadas por el oficialismo.
“Lo que vemos es que lo que está perdiendo el pueblo argentino es dignidad, nos pasa en Tierra del Fuego, lo vemos con los compañeros de Aires del Sur y con todos los trabajadores fabriles que vienen siendo sumamente golpeados”, alertó. Para finalizar, y al plantearse el rol que debe ocupar la institución de cara al futuro del país, Ozamiz concluyó que la universidad no puede mantenerse al margen de la realidad social y debe funcionar como una vanguardia solidaria. “El modelo de país que están implementando La Libertad Avanza es un país excluyente con un empobrecimiento generalizado muy grande y la universidad ahí tiene muchísimo que hacer, porque no podemos permitir una universidad que funcione con un pueblo empobrecido y tan golpeado”, remató.