Desde la Asociación del Magisterio de Educación Técnica entienden que “El deterioro de los edificios escolares en la provincia ya no se puede disimular con discursos. Las instituciones educativas, y en particular las escuelas técnicas, arrastran años de desinversión que hoy pasan factura de la peor manera”. Dicen, además, que dicha realidad se profundizó por “un contexto nacional que restringe el envío de partidas y una gestión provincial que esquiva su responsabilidad en el mantenimiento de colegios que funcionan los siete días de la semana. La consecuencia directa es un panorama grave que incluye desde suspensión de clases hasta docentes y alumnos evacuados o intoxicados, en establecimientos como el Marte, el Olga B de Arko, el Guevara y las primarias 24 y 34”, entre otras instituciones que mencionó el secretario General del gremio, Juan Carrizo, en declaraciones a Radio Provincia.
Después, afirmó que el rumbo actual dista mucho de las expectativas que se generaron a fines de 2019, “cuando la actual gestión asumió con promesas de un cambio absoluto en infraestructura y paritarias”. “Al poco tiempo de asumir, los edificios se llenaron de carteles que anunciaban millonarias inversiones en refacciones que finalmente no se concretaron. Con el regreso tras la pandemia, las suspensiones semanales por problemas de gas, calefacción, roedores o falta de limpieza se volvieron habituales”, expresó. Asegurando que la preocupación aumenta ante la falta de claridad oficial para resolver los problemas de fondo.
La situación del Colegio Marte, llegó a un punto límite. El año comenzó con fallas estructurales graves, “como socavones y grietas en la vereda perimetral, que obligaron a pedir informes para asegurar que la estructura no se desplomaría. En la última semana, el panorama se tornó crítico cuando la empresa Camuzzi clausuró el gimnasio y la cocina por pérdidas de gas. Al tratarse de una escuela técnica con jornada extendida, los alumnos se quedaron sin almuerzo, sin viandas y sin lugar para el esparcimiento, obligados a pasar los recreos hacinados en los pasillos”, relató.
La presión sobre la comunidad educativa terminó por desbordar a las autoridades del colegio. La directora debió solicitar una licencia por enfermedad debido al desgaste y la falta de respuestas de la Dirección Provincial y del Ministerio, que obligan a sostener las actividades a pesar de las condiciones. Por este motivo, tras agotar las vías administrativas, se radicó una denuncia formal en la Fiscalía de Estado el pasado viernes, para que se obligue al Gobierno a intervenir, suspender las actividades y realizar las obras correspondientes.
"El querer dar clases por el simple hecho de mostrar que no se suspenden no tiene que ver con la calidad educativa", afirmaron desde la AMET, donde se exige celeridad a la Justicia y se propone, de ser necesario, recurrir a dispositivos virtuales hasta el receso invernal para garantizar la seguridad. Por otra parte, el escenario educativo también está marcado por la discusión política en la Legislatura en torno a la modificación de la Ley 424, norma que regula las negociaciones colectivas del sector. La intención es abrir la mesa paritaria a más organizaciones sindicales.
Actualmente, el sistema otorga la exclusividad al SUTEF, gremio con mayor cantidad de afiliados bajo el supuesto de que posee la mayor representatividad, una lógica que hoy se encuentra fuertemente cuestionada. La realidad demuestra que la mayoría de los docentes de la provincia eligen no estar afiliados a ninguna organización por el propio descreimiento en el modelo actual.
La propuesta de reforma busca replicar el esquema nacional, donde cinco sindicatos con personería gremial se sientan a negociar las condiciones laborales y salariales. Desde la AMET, entienden que “Esta apertura permitiría incorporar miradas específicas que hoy quedan relegadas, especialmente las de la educación técnica, cuyas particularidades no reciben la atención necesaria porque la discusión salarial termina acaparando toda la agenda paritaria”.
“Este alejamiento de las bases responde a conducciones que manipulan las decisiones y los mandatos escolares para llevar los conflictos hacia intereses propios. Esto genera que, en colegios con más de mil docentes, las votaciones apenas reúnan a un centenar de participantes. Frente a este panorama, las organizaciones independientes registran un crecimiento sostenido al basar su acción en el respeto a las normativas vigentes y el diálogo genuino. El verdadero rol de un sindicato debe enfocarse en la defensa de las condiciones de trabajo y el bienestar del docente, lejos de las alianzas políticas de turno”, concluyó Juan Carrizo.