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lunes 27 de mayo de 2024 - Edición Nº2000

Sociedad | 28 abr 2024

CLAUDIA CESARONI

Críticas a Löffler y argumentos en contra de bajar la edad para la punibilidad

La abogada, magister en criminología, autora de los libros “La vida como castigo”, “Masacre en el pabellón séptimo” y “Contra el punitivismo”, docente y representante de familiares de víctimas lo que fuera la masacre del pabellón séptimo, salió al cruce de declaraciones que formuló el juez Ernesto Löffler, acompañando la intención del ministro de Justicia de la Nación de bajar la edad de punibilidad a los 14 años. Además, Cesaroni criticó a Löffler por equivocarse al citar el número de ley, dijo que “lo primero que debe hacer un juez es citar cómo corresponde la ley”. Señaló que los casos de menores que delinquen son pocos en provincias como la nuestra y se preguntó: “¿Por qué ese nene está en la calle? ¿Por qué no está en la escuela? ¿Qué familia tiene? ¿La familia lo puede contener? ¿Lo maltratan en la casa? ¿Lo mandan a robar? Bueno, habrá que buscar otra alternativa y ver qué áreas del Estado lo aborda”, indicó la especialista.


Claudia Cesaroni, abogada, magister en criminología, autora de los libros “La vida como castigo”, “Masacre en el pabellón séptimo” y “Contra el punitivismo”, docente y representante de familiares de víctimas lo que fuera la masacre del pabellón séptimo, ocurrida en la cárcel de Devoto el 14 de marzo de 1978, en plena dictadura militar, fue entrevistada durante la emisión del programa “El Delivery”, que conduce Gonzalo Benito Zamora, y se refirió a la baja de la edad de punibilidad para los menores y las recientes declaraciones del juez del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, Ernesto Löffler, quien se pronunció acompañando dicha iniciativa, después del paso del ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, por Ushuaia.

Cesaroni, comenzó advirtiendo que “Yo no sé, porque yo sé que a veces las personas dicen algo y quizás no se transcribe con exactitud, entonces no sé de quién es la responsabilidad, si del señor juez Ernesto Löffler o de los periodistas que transcribieron. Pero en la nota hay tres problemas, uno que según la nota él habla de la ley 22.272 y en realidad es la ley 22.278, Régimen Penal de la Minoridad, y lo primero que debe hacer un juez es citar cómo corresponde la ley”; indicó, en relación  a una nota que concedió el juez Löffler a Radio Provincia, donde efectivamente el integrante del STJ provincial comete un error, al hablar de Cúneo Libarona y decir que “el ministro estuvo trabajando fuertemente en un proyecto para modificar la Ley 22.272, que es la Ley Penal Juvenil”.

Luego, la abogada, docente y escritora señala que “es muy interesante, porque él dice que una persona de 14 años de hoy no es igual que la de 1980. Efectivamente, la ley vigente, la 22.278, Régimen Penal de la Minoridad, es una ley de la dictadura. Ahora, la dictadura en 1980 estableció la edad de 14 años, que es lo que parece no saber tampoco el señor juez Löffler. Es decir, la edad que impuso esa dictadura era 14 años, bajándola de la que estaba vigente desde los años 50 y quien elevó esa edad a 16 fue la propia dictadura, cuando faltaban pocos meses para el retorno a la democracia, en mayo de 1983”.

“Es decir, fíjense qué interesante que, en 1954, en el peronismo durante la primera gestión, la edad de punibilidad se estableció en 16 años. Porque la edad no tiene que ver con si un adolescente es capaz de entender o no entender lo que está bien o lo que está mal. Un chico de 10 años puede entender lo que está bien y lo que está mal. Ese es otro error conceptual en el cual suele caer Cúneo Libarona y todas las personas que hablan de este tema sin conocerlo”, advirtió Cesaroni.

En ese mismo sentido, indicó que “hablan de esto como si fuera una discusión sobre si la persona comprende que está mal o que no está mal matar o robar o lo que fuere. No es esa la discusión, la discusión es si para esos hechos cometidos por adolescentes lo mejor que puede hacer el Estado es hacer intervenir con su sistema penal o si hay otros modos de abordar a estos pibes de 13, 14, 15, hasta los 16 años, por fuera del sistema penal. No para dejar sin respuesta las cosas que hacen, malas o violatorias de la ley, sino para abordarlos sin meterlos en el sistema penal”, remarcó.

La especialista, después se preguntó: “¿Y esto por qué? ¿Esto porque somos buenos? ¿Porque somos garantistas? - que lo somos- ¿Por qué somos damas de caridad quienes planteamos esto? No, esto es porque sabemos que el sistema penal no es bueno para estas personas, para chicos tan chicos. No contribuye ni a mejorar su vida, ni a alejarlos del delito. Paradójicamente, las personas que hablan de estos temas suelen decir que la cárcel es una escuela de delincuencia. La paradoja y la hipocresía, es que quieren mandar a chicos cada vez más chicos a esa escuela de delincuencia”, reflexionó Cesaroni.

En otro tramo de la entrevista, comentó que “lo otro que dice, y si lo dijo él realmente es ya de una ignorancia que me asombra, es: Voy a leer textual, dice: No puede ser que una persona a los 16 años pueda votar y no sea posible castigarlo, porque la imputabilidad arranca a los 17. Eso es falso, la edad de punibilidad hoy por hoy en nuestro país es justamente los 16 años, es decir, la misma edad a la que se puede votar o se puede, por ejemplo, tener un trabajo legalmente”, remarcó, haciendo referencia a la transcripción de la que se hizo de las declaraciones del juez Löffler, en distintos medios.

Claudia Cesaroni, en el mismo sentido, expresó que “Si vos le preguntás a un chico de 10 años: ¿está bien pegarle a tu compañerito o sacarle un camioncito que llevó a la escuela? Sabe que está mal. Probablemente no sabe la figura penal que está infringiendo, pero sabe que está mal. La noción del bien y del mal es una noción que se adquiere de niño. No hace falta ni siquiera esperar a los 14 años para adquirir esa noción. No es esa la discusión. Y otra cosa que me impresiona de este juez es que no menciona ninguna normativa internacional. No menciona la Convención Sobre los Derechos del Niño, no menciona el fallo Mendoza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que expresamente se refiere al sistema penal argentino porque efectivamente no es bueno el sistema vigente para adolescentes”.

“Eso es verdad. Lo único que es verdad de todo este artículo, es que esta ley es una ley vetusta, que hay que modificarla, que hay que derogarla y que hay que crear un nuevo régimen para adolescentes. Lo que no es cierto, es que es imprescindible bajar la edad de punibilidad. Y una pregunta que habría que hacerse, por ejemplo, en la provincia, es cuántos adolescentes menores de 16 años cometieron delitos graves. ¿Cuántos? Se cuentan con los dedos de una mano”, afirmó.

Para luego indicar que “el juez dice que hay chicos de 13, 14, 15, o sea ya bajó a 13, ya bajó más aún, que son utilizados porque son inimputables. ¿Son utilizados y entonces los vas a meter presos? Es un chiste, es un chiste de mal gusto, justamente son utilizados porque son víctimas de una situación de apropiación, de abandono, de vulneración de derechos, entonces justamente en esa frase radica todo el horror de esta propuesta, porque no te va a alcanzar con bajar a 14 porque mañana van a utilizar a los de 13 y vas a bajar la edad a 13 y pasado van a utilizar a los de 12 y vas a bajar la edad a 12; en lugar de ir contra los que los utilizan, en lugar de ir incluso a veces contra las propias fuerzas de seguridad. Porque también hay infinidad en este país de investigaciones, de denuncias, y en su momento el propio fiscal (Carlos) Stornelli, pocos se acuerdan, pero cuando fue ministro de seguridad de Daniel Scioli, denunció esto. La utilización de los niños y adolescentes por parte de las policías para cometer delitos, utilización que muchas veces termina después en asesinatos y crímenes cuando esos pibes o no quieren trabajar más o cuentan lo que les pasó”, alertó la abogada. Después se refirió a las políticas impulsadas desde el ámbito nacional, preguntando: “¿Cómo nos cierra que quieran destruir el Estado, salvo el penal? Para el penal, expansión. Para el Estado social, achicarlo, dinamitar las políticas públicas.

En otro orden, mencionó que “Todo el mundo habla de imputabilidad y yo insisto con hablar de punibilidad. Porque vos lo podés imputar, vuelvo al ejemplo del nene de 10 años, suponete que un nene te roba en la calle una billetera, tu celular. Lo agarra la policía y no puede soltarlo por ahí de inmediato, entonces lo llama al juez. Ese policía que agarra a un nene de 10 años, me voy bien abajo, 10 años y que te acaba de robar un celular. ¿Qué va a hacer el juez, razonablemente? Lo va a imputar, porque tiene que imputar un hecho, porque hay un hecho imputable”.

“Claro, lo imputa e inmediatamente lo sobresee por razón de su edad, porque no es punible. Se le puede señalar un hecho, pero no se lo puede someter a un proceso penal. En ese ejemplo, lo que el juez tiene que hacer es sobreseerlo porque es chiquito, porque es menor de 16. Pero tampoco, y yo quiero insistir en esto porque me importa que quien esté escuchando entienda que no estamos diciendo que en ese caso no hay que hacer nada, decirle: bueno andá, andáte a tu casa, no pasa nada. No, porque un nene de 10 años no tiene que estar robando celulares, porque está mal y además porque puede terminar muerto, porque puede terminar lastimado o porque puede lastimar a alguien”, puntualizó.

Para finalmente indicar: “¿Qué tiene que pasar? ¿Nosotros decimos que no tiene que pasar nada? No, nosotros decimos que lo que tiene que hacer es intervenir el Estado, pero otras áreas del Estado. ¿Por qué ese nene está en la calle? ¿Por qué no está en la escuela? ¿Qué familia tiene? ¿La familia lo puede contener? ¿Lo maltratan en la casa? ¿Lo mandan a robar? Bueno, habrá que buscar otra alternativa y ver qué áreas del Estado lo aborda”, concluyó Claudia Cesaroni.

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