Tanto José Arenas, como Mauro Krun, siguen reclamando ingresar a la planta y recuperar sus puestos de trabajo y su representación como delegados gremiales. La próxima semana se cumplen tres meses desde que se les impide entrar a la fábrica, con lo cual no se descarta algún tipo de manifestación.
Mientras tanto, continúa el reclamo al cual ahora se le suma el malestar por lo que está sucediendo con la razón social Mirgor.
Por otra parte, se conoció un comunicado donde la seccional Río Grande de la Unión Obrera Metalúrgica manifiesta que “la Comisión Directiva, Cuerpos de Delegados y Delegadas, Trabajadores y Trabajadoras Metalúrgicas expresamos nuestra solidaridad y acompañamiento al cuerpo de delegados de IATEC ante los hechos de amenazas, hostigamiento e intimidación recibidos”.
“Entendemos que pueden existir diferencias de pensamiento, criterios, imposiciones sociales, económicas, políticas y sindicales respecto de cómo llevar adelante la representación de los trabajadores. Esas diferencias son parte de la democracia y deben resolverse mediante el diálogo, el respeto y el debate. Consideramos que este clima de confrontación y agresividad también está relacionado con una realidad política que muchas veces transmite intolerancia y profundiza las divisiones habilitando que algunos crean que pueden avasallar, amenazar o descalificar a quienes piensan diferente podemos tener diferencias, podemos debatir y defender distintas posiciones pero hay límites que no se deben cruzar nuestro acompañamiento y solidaridad con los compañeros de IATEC, señala el comunicado.
Para terminar expresando que “Las diferencias no pueden convertirse en violencia, el respeto y la solidaridad entre trabajadores deben estar siempre por encima de cualquier diferencia”.