POLíTICA | 10 NOV 2020

TANTO EL SECTOR PÚBLICO COMO EL PRIVADO

La construcción se encuentra paralizada

La demora en la aprobación de los protocolos sanitarios y la falta de materiales en corralones -a pesar de la compra anticipada- son las principales trabas al inicio de las obras particulares en el sector privado, el cual esperaba la temporada con mayores expectativas. En cuanto al sector público la realidad es similar; el secretario general de la UOCRA, dijo que la ministra de obras públicas es una “mentirosa” y agregó que “no está trabajando nadie y está todo parado, la gente de la construcción está en banda directamente”.




El esperado inicio de la temporada en el sector de la construcción en Río Grande no pudo escapar al contexto de la pandemia. Pero éste no es el caso asociado con la falta de personal contagiado, sino que responde a diversos factores combinados entre la especulación del sector privado en torno al dólar -a nivel nacional- y la falta de políticas para regular la actividad -a nivel provincial- dando mayor celeridad a la autorización de los protocolos que llevan más de 15 días para ser autorizados por el comité operativo de emergencias (COE) y que rondan entre los 5000 y 9000 pesos, dependiendo de los metros cuadrados a construir.

A su vez, ésta especulación, generó el faltante en los principales corralones y ferreterías de la ciudad, de los materiales derivados del acero. Este elemento básico para el inicio de las obras -a pesar de que muchos clientes y empresas lo compraron con anticipación- se encuentra con faltante en los depósitos de firmas como Soldasur e IMCOFUE, según ellos porque “las productoras no quieren vender”. Mientras, en las que se pueda llegar a conseguir estos materiales, la suba del precio promedió el 15 por ciento en el último mes.

A este retraso en el inicio de la temporada se le suma la situación del sector público, al cual según el titular de la UOCRA Julio Ramírez sostuvo que “dicen que las obras empezaron, pero no es así. El gobierno quiere que las empresas empiecen a trabajar. Las llama, les dice que larguen y empiecen a trabajar, pero el poncho no aparece”.

La falta de continuidad laboral en torno a la obra pública debido a la cantidad de puestos de trabajo que representan, es la principal preocupación de los trabajadores agremiados a la UOCRA. “Las empresas le plantean que, si toman 70 personas cómo hacen para pagarles. Les dicen que empiecen, porque les van a pagar, pero saben que no les van a pagar, porque hasta ahora no les pagaron las redeterminaciones, por eso no quiere empezar nadie” dijo Ramírez.

Consultado acerca de si habló con la ministra Gabriela Castillo, dijo que la vio “hace una semana y se enojó porque le dije que era mentirosa. Ella dice que estamos haciendo esto y lo otro, pero en realidad no están haciendo nada. La ministra miente y, a cualquier periodista que me quiera acompañar, lo llevo a todas las obras que nombra la ministra, para ver si están trabajando. No está trabajando nadie y está todo parado, la gente de la construcción está en banda directamente”.

“Ahora conseguimos changas, alguna obra privada, para que se arreglen los muchachos, pero no quiero pensar lo que va a ser diciembre. Lo que creo que va a pasar es que algunas empresas van a terminar las obras, porque están cansadas, pero no las van a entregar hasta que no les paguen todo”, avizoró.