

Muchas personas recurren mensualmente a los CAPS, donde están registradas sus historias clínicas, para hacerse de las recetas que necesitan por las diferentes patologías que padecen. Son personas que tienen diferentes obras sociales, algunas sin cobertura social, pero mediante ese sistema veían facilitado el acceso a las recetas, provistas por profesionales que ya los atendieron previamente y quienes les hacen un seguimiento de su salud.
Pero esa atención personalizada, ahora se realizará a través del registro mediante un código QR, se les entregará la receta de forma virtual por correo electrónico y la misma deberá ser impresa, si así se lo piden en la farmacia. También se supo que el otorgamiento de turnos será próximamente mediante una aplicación; como la que tienen algunos centros privados de salud.
Muchas y muchos usuarios, expresaron su desazón y malestar por la implementación de estos cambios. Algunos de ellos comentando que ni siquiera tienen una dirección de correo electrónico, otros que no tienen teléfono con lector de código QR y también hubo quienes dijeron no tener manejo de esa tecnología; por lo cual el periplo para conseguir las recetas para acceder a su medicación se verá más complicado aun, de lo que ya lo tenían hasta la aparición de estas “innovadoras” medidas.