

Desde el mencionado movimiento señalaron que “como todos los miércoles, los trabajadores y jubilados nos encontramos en la esquina de Lasserre y Espora, frente al Concejo Deliberante de Río Grande, para deliberar sobre el incumplimiento de los derechos de exención fiscal que tenemos todos los habitantes, por vivir en Tierra del Fuego. Establecimos este lugar histórico, para encontrarnos todos los miércoles a las 11: 00 horas, para reflexionar y visibilizar por qué el gobierno provincial y la oposición política no defienden las exenciones fiscales que ordena el (Art. 1. Inc a) de la Ley Nacional 19640, derechos que tienen los habitantes para vivir con bienestar y confort, cómo viven los sectores privilegiados de la provincia”, señalaron.
Luego Gerónimo Ruiz, uno de los referentes, dijo que “Creemos, con consciencia, que Tierra del Fuego puede ordenar la macro economía con la Ley 844 de abastecimiento, cambiando la forma de aplicar la política económica, para reducir el costo de la vida, mediante la administración de los costos en los bienes y servicios que genera las exenciones fiscal que ordena el ( Art. 1. Inc a) de la Ley Nacional 19640, generando mercado interno y recomponiendo naturalmente el poder adquisitivo del salario, que potencia el encauzamiento de las expectativas de los agentes económicos, sin tener que soportar drásticas políticas inflacionarias y recesivas”.
Ruiz puso, como ejemplo, lo que sucede con “el pan, la papa, la carne, la comida en general, los remedios, el vestido, el cemento, el transporte, la vivienda, la energía (luz, gas, gasolina), vehículos, los alquileres, el esparcimiento, el pasaje de avión y todos los insumos que ingresan a la provincia de Tierra del Fuego, es decir, los bienes y servicios, sus valores serán sin costo fiscal, es decir, sin impuesto nacional”, remarcó.
Después indicó que “Para eso, es necesario crear un ente fiscalizador y regulador de control que administre la exención fiscal que ordena el Art. 1. de la Ley Nº 19.640, para que llegue efectivamente a todos los habitantes de Tierra del Fuego, eliminando todo tipo de especulación y usura, que genere un circuito vicioso para beneficio de unos pocos en perjuicio de las mayorías”.
En el mismo sentido, dijo que “se está subsidiando algo sin hacer costos, el que está haciendo eso está en contra del orden económico y financiero que tipifica el Art 300 inc. 1. del Código Penal. Porque la Constitución, lo que permite, es que el funcionario público pueda regalar plata, siempre que el ingreso no financie el costo en una tarifa regulada, y el insumo en Tierra del Fuego, este regulado. Y si no se hacen costos, ¿cómo se sabe que un ingreso medio de la sociedad cuando paga, no banca los costos? El estado no está para regalar plata, está para administrar y regular el mercado interno, nacional, provincial, municipal, cuando interviene con políticas de exenciones económica y fiscal. Este beneficio impositivo, es para que se amplíe la oferta bajando los precios. De lo contrario, los autores se encuentran con el peculado, el agio y la especulación, contra el orden económico y financiero”, advirtió.
Gerónimo Ruiz señaló, finalmente, que “Si logramos cambiar la forma que se aplica la política económica, por una administración que sintetice con los derechos de los fueguinos, en noventa días pasamos de una economía recesiva a una economía de abastecimiento, bajando el costo de vida y recuperando el mercado interno, para el bien común”.
“La economía de los fueguinos, solo tiene síntesis en el bien común, para eso, se tiene que administrar la política económica con sentido común. Pero mientras el pueblo siga siendo espectador de una política que solo describe la realidad, sin tratar, discutir o debatir una idea que pueda resolver los problemas económicos y sociales de tierra del fuego, nuestros hijos seguirán nuestra estrella”, remarcó. Para terminar diciendo que "es necesario hacer la revolución del sentido común, no solo para resolver los problemas económicos y sociales actuales, sino también para mostrar una visión estratégica de planificación y desarrollo industrial con producción y trabajo genuinos, que genere esperanza para los nuevos tiempos que son para los jóvenes de 30 y 40 años postergados y la nueva generación, hoy sin futuro”.