

Desde la empresa, se informó a la Asociación de Trabajadores Textiles, que la intención es seguir produciendo en Tierra del Fuego, pero la caída abrupta en las ventas de las telas, hizo que existiera un sobre stock en sus plantas y por ello resolvió paralizar la producción.
En noviembre comenzó el período de suspensión a los trabajadores. En ese entonces se selló un acuerdo mediante el cual los empleados aceptaron recibir el pago de un 75% de su sueldo neto, a cambio de que no se produzcan despidos. Desde ese mes la empresa ha respetado lo acordado y ha solicitado varias prorrogas. La última se firmó en mayo, por dos meses y venció a fines de junio.
Walter Hernández, delegado de los trabajadores le dijo al portal “Gremiales del Sur” que: “la situación de los compañeros es crítica, porque cobrar el 75% del salario neto, desde noviembre, ha provocado que el mismo se desvalorice y no alcance para nada; esto no nos conforma, pero no queremos a ningún compañero en la calle”.
“También hay un plan de retiros voluntarios que ya fue tomado por 35 operarios”, resaltó Hernández y subrayó, “la planta textil sigue paralizada, no tiene perspectivas ni buenas ni malas. Está en una misma situación, está en un pozo y hasta el momento no ven una mejora ni aproximada a lo que se está hablando”, señaló finalmente el delegado.
Fuente: Gremiales del Sur