lunes 23 de octubre de 2017 - Edición Nº183
DESDE LAS BASES » Opinión » 25 sep 2017

DOS GOBIERNOS Y UNA MISMA OBSESIÓN

Docente que me hiciste mal y sin embargo te quiero

Fabiana Ríos y Rosana Bertone, a pesar de pertenecer a distintos espacios políticos, tienen algunas marcadas coincidencias en sus gestiones. Entre ellas, una evidente obsesión con el sector docente. La profunda contradicción de quienes dicen apostar a fortalecer la escuela pública, mientras atacan a los trabajadores del sector.


Por:
José Piñeiro

Fabiana Ríos fue prolija en olvidar saludar a los maestros cada 11 de septiembre, mientras fue gobernadora.  Desde  su gobierno se emitían comunicados puntualmente a cada sector de trabajadores, cuando se conmemoraba su día. Sin embargo los maestros se cansaron de esperar infructuosamente algún mimo de la entonces gobernadora, para esa fecha.

 

El origen del desencuentro parecía tener relación con la instalación de una carpa frente a la vivienda de la mandataria, en el primer tramo de la tormentosa relación. “Ustedes antes que nada, tienen que pedirle disculpas a mi hija por aquella manifestación del 2010, donde pusieron una carpa frente a la casa de mi hija”, les dijo Ríos en oportunidad que un grupo de dirigentes del SUTEF y maestros le solicitaron una reunión; para tratar de destrabar uno de los tantos conflictos.

 

Lo del saludo puede ser una anécdota menor, pero la escalada belicosa y las permanentes referencias en la voz de Ríos o de sus funcionarios a los docentes, en términos despectivos, tuvo su coronación con el proceso judicial y el camino hacia la exoneración para un grupo de dirigentes gremiales y trabajadores de la educación; como consecuencia de un conflicto en el que la propia Ríos volvió sobre sus pasos reconociendo como justos los reclamos que realizaba el sindicato y otorgando el aumento que durante meses negaba, hasta que la cuerda fue tensada al máximo.

 

Los ocho años de la gobernadora del PSP estuvieron signados por esa particular pelea y el tiempo que lleva la actual mandataria no parece marchar por otro carril, aunque en un grado de belicosidad menor por estos tiempos. Es cierto que el primer tramo del mandato de Bertone fue  en el marco de un conflicto generalizado con los estatales, después del paquete de leyes votado en enero de 2016; y en ese conflicto los docentes estuvieron en primera fila.

 

Sin embargo, desde hace un tiempo no hay medidas duras por parte del sindicato mayoritario del sector, aunque sigue vigente el reclamo para que se abra la discusión paritaria con el objetivo de discutir la cuestión salarial, más allá del  decreto impuesto por parte del Poder Ejecutivo.

 

Pero, a pesar de esa relativa calma, la gobernadora no pudo ocultar su irritabilidad con los docentes, al ser consultada por una situación puntual en una escuela de Tolhuin. Fue hace pocos días atrás, cuando en “FM “Aire Libre” le preguntaban por la Escuela 45, donde las clases se habían suspendido por la falta de POMyS. Bertone entonces no dudó en responsabilizar al vicedirector de establecimiento por “ser militante activo de (Horacio) Catena” y fue mucho más allá; asegurando que  “desde el  año ´95 en esta provincia se les ha arruinado la vida a los chicos de las escuelas públicas, porque no han podido tener una carrera, porque de los paros que han  tenido no han podido avanzar”.

 

El cargo para los docentes, haber “arruinado la vida” de los chicos de Tierra del Fuego durante más de 20 años, es realmente fuerte. Sobre todo teniendo en cuenta que quienes abrazan esa profesión deberían tener como razón de ser “mejorar la vida” de quienes son sus alumnos, no arruinarla.

 

En su relato, la mandataria incluso contó que un papá de Ushuaia le dijo: “mire señora, a mí me le han arruinado la vida a mis hijos, porque iban a un colegio de Ushuaia con paros permanentes, hoy mis hijos son mozos porque no pudieron ir a la Universidad porque no tuvieron ninguna base porque tenían siempre paro”. Una imputación más para los docentes, que deberían dar cuenta del destino de miles de fueguinitos condenados a la gastronomía u otra profesión “no universitaria”.

 

En el medio, Bertone circula por estos días una invitación por las escuelas para una fiesta que se realizaría el próximo sábado 30, convocando a los docentes. Raro convite para estos verdugos de niños, aunque quizás sean los tiempos electorales los que permiten sentarse en la mesa con quien le arruina la vida al piberío.

 

Ojalá alguna vez se comprenda, desde quienes están en el poder y envían mensajes a la comunidad, el daño que se hace al pretender dañar la imagen de quienes deberían ser herramienta para mejorar la sociedad, apuesta para cambiar este mundo injusto, sostén de valores y bandera de libertad. Ojalá siempre tengamos docentes críticos, para tener niños y jóvenes críticos. A pesar que a los gobernantes les moleste, a pesar que se irriten. Porque la educación, con los maestros y no sin ellos; es la mejor medicina para terminar con tantos males que no se resuelven desde los gobiernos.

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